Tres y cuatro no significan rápido y lento
Cambia la longitud del grupo sin cambiar la distancia entre los clics y escucha dónde vuelve a empezar la cuenta.
Conserva la separación
Elige 80 BPM y cuenta uno, dos, tres. Después repite uno, dos, tres, cuatro, con la misma separación entre números. En ambos casos pasan ochenta pulsos por minuto. Lo que cambia es cuántos pulsos reúnes antes de volver al uno, no la velocidad de cada pulso.
Encuentra el comienzo
Da una palma un poco más clara al decir uno. Las otras pueden ser suaves, pero deben conservar su duración. Esa diferencia ayuda a oír el grupo. No añadas una pausa después del último número: el siguiente uno llega a la misma distancia que cualquier otro pulso.
Separa cuenta y notación
Seleccionar tres señales por grupo no establece por sí solo una indicación de compás completa. También hace falta decidir qué figura representa cada señal. Usa primero la agrupación para orientarte; cuando trabajes con una partitura, comprueba la unidad de pulso y las subdivisiones que pide esa música.
La misma docena
Doce pulsos forman cuatro grupos de tres o tres grupos de cuatro. A un mismo tempo, ambas secuencias duran lo mismo hasta el siguiente inicio: cambia la posición de los comienzos internos.
Pruébalo
En doce pulsos agrupados de cuatro en cuatro, ¿qué pulsos reciben la palabra uno?
Comparar la respuesta
El primero, el quinto y el noveno. El decimotercero sería el comienzo del grupo siguiente, fuera de los doce contados.