Compás

Dar peso a un pulso sin alargarlo

Usa el acento como una diferencia de intención o intensidad, manteniendo regular la distancia entre los ataques.

Prueba dos intensidades

Cuenta cuatro pulsos y da una palma más clara en el primero. Mantén las otras suaves y equidistantes. El acento señala una posición dentro del grupo; no necesita añadir tiempo. Si la palma fuerte llega tarde, has cambiado también la colocación del ataque y conviene separar ambos gestos.

Mueve la atención

Sin cambiar el metrónomo, prueba a destacar el segundo pulso y luego el cuarto. Escucha si el grupo sigue comenzando donde esperabas. Cambiar el acento puede hacer que una figura se perciba de otra manera, aunque su duración no cambie. Conserva la cuenta hablada para mantener una referencia clara.

Decide cómo agrupar

Seis señales pueden organizarse como dos grupos de tres o tres grupos de dos. El número seis, por sí solo, no expresa esa diferencia. Este metrónomo destaca el comienzo del grupo seleccionado; si quieres estudiar otros acentos, añádelos con la voz o las palmas y explica tu agrupación antes de empezar.

Seis posiciones, dos lecturas

En una serie de seis pulsos, destacar uno y cuatro crea dos grupos de tres. Destacar uno, tres y cinco crea tres grupos de dos. Las seis posiciones mantienen la misma separación en ambos ejercicios.

Pruébalo

¿Cuántos pulsos separan los comienzos de los grupos si acentúas uno, tres y cinco?

Comparar la respuesta

Dos pulsos. No hace falta acelerar el metrónomo: solo desplazas los acentos dentro de la misma serie de seis posiciones.